En una tienda online el cliente no puede tocar el producto: la foto lo es todo. No necesitas una cámara profesional. Con un móvil reciente, luz natural y un poco de método puedes conseguir fotos que vendan.
Lo que necesitas
- Un móvil con la lente limpia. Pásale un paño antes de empezar: es el truco más infravalorado.
- Una ventana con luz natural, mejor sin sol directo.
- Un fondo liso: una cartulina blanca grande, una pared o una sábana bien planchada.
- Una cartulina o un folio blanco para rebotar la luz (el «reflector» casero).
- Opcional: un trípode o algo para apoyar el móvil y que no se mueva.
La luz, lo más importante
Coloca el producto cerca de una ventana, con la luz entrando de lado. Si el sol da directamente, cuelga una cortina blanca fina o papel de horno en el cristal para suavizarla. Al otro lado del producto pon la cartulina blanca: rebotará la luz y aclarará las sombras.
Apaga las luces de la habitación. Mezclar luz de bombilla con luz natural da colores raros, amarillentos o azulados, difíciles de corregir después.
No uses el flash del móvil. Aplana el producto, crea brillos y sombras duras. Es mejor buscar más luz natural.
Fondo y encuadre
- Fondo continuo: apoya la cartulina en la pared formando una curva, sin esquina. Así el fondo se ve uniforme.
- Mismo encuadre en todas las fotos. Marca con cinta adhesiva dónde va el producto y dónde el móvil. Tu catálogo se verá ordenado y profesional.
- No uses el zoom digital. Acércate tú. Si el móvil tiene teleobjetivo (2× o 3×), úsalo: deforma menos el producto.
- Deja aire alrededor para poder recortar después en formato cuadrado sin cortar el producto.
Qué fotos hacer de cada producto
- Una foto principal, de frente, sobre fondo blanco o neutro.
- Otros ángulos: lateral, trasera y desde arriba si aporta información.
- Detalles: textura, costuras, etiquetas, cierres.
- Una foto en uso o con algo que dé idea del tamaño, como una mano o un objeto conocido.
Edición sencilla
Con el editor del propio móvil basta. Ajusta, por este orden:
- Enderezar y recortar para que todas las fotos tengan la misma proporción. En tiendas online, el formato cuadrado es el más práctico.
- Exposición y brillo, hasta que el fondo se vea blanco y no gris.
- Temperatura de color, para que el blanco sea blanco y el producto tenga su color real. Si alguien recibe un producto de otro color, lo devolverá.
Evita filtros: el cliente tiene que ver el producto tal y como es.
Antes de subirlas a la web
Las fotos del móvil pesan mucho y hacen que la web cargue lenta, sobre todo con datos móviles. Antes de subirlas:
- Redúcelas de tamaño. Para una tienda, unos 2.000 píxeles por el lado más largo son suficientes para hacer zoom.
- Comprímelas con una herramienta gratuita de compresión de imágenes. Muchas veces se reduce el peso a la mitad sin que se note.
- Ponles un nombre descriptivo, como bolso-piel-marron-frontal.jpg en lugar de IMG_4532.jpg. Ayuda a Google a entender la imagen.
- Escribe el texto alternativo al subirlas: una descripción breve de lo que se ve. Lo usan los lectores de pantalla y también los buscadores.
Shopify adapta automáticamente el tamaño de las imágenes a cada pantalla, pero aun así conviene no subir archivos enormes. Si estás montando tu tienda, sigue con los primeros pasos en Shopify.